martes, 24 de febrero de 2009

Comunicadores y la memoria

Hace unos días, a propósito del “lugar” que a veces se a los comunicadores con la metáfora extrema del “tipeador” pero que pasa por secretario, moderador-registrador, anotador, un compañero invitó a encontrar este cuento de Borges. Aquí lo comparto…


991 A.D.*

Casi todos creyeron que la batalla, esa cosa viva y cambiante, los había arrojado contra el pinar. Eran diez o doce en la tarde. Hombre del arado y del remo, de los tercos trabajos de la tierra y de su fatiga prevista, eran ahora soldados. Ni el sufrimiento de los otros ni el de su propia carne les importaba. Wulfred, atravesado el hombro por un dardo, murió a unos pasos del pinar. Nadie se apiadó del amino, ninguno volvió la cabeza. Ya en la apretada sombra de las hojas, todos se dejaron caer, pero sin desprenderse de los escudos ni de los arcos. Aidan, sentado, habló con lenta gravedad como si pensara en voz alta.

- Byrthnoth, que fue nuestro señor, ha dado el espíritu. Soy ahora el más viejo y quizás el más fuerte. No sé cuántos inviernos puedo contar, pero su tiempo me parece menor que el que me separa de esta mañana. Werferth dormía cuando el tañer de la campana me despertó. Tengo el sueño liviano de los viejos. Desde la puerta divisé las velas rayadas de los navegantes (los vikings), que ya habían echado anclas. Aperamos los caballos de la granja y seguimos a Byrhtnoth. A la vista del enemigo fueron repartidas las armas y las manos de muchos aprendieron el gobierno de los escudos y de los hierros. Desde la otra margen del río, un mensajero de los vikings pidió un tributo de ajorcas de oro y nuestro señor contestó que lo pagaría con antiguas espadas. La creciente del río se interponía entre los dos ejércitos. Temíamos la guerra y la anhelábamos, porque era inevitable. A mi derecha estaba Werferth y casi lo alcanzó una flecha noruega.

Tímidamente, Werferth lo interrumpió:

- Tú la quebraste, padre, con el escudo.

Aidán siguió:

- Tres de los nuestros defendieron el puente. Los navegantes propusieron que los dejáramos cruzar por el vado. Byrhtnoth les dio su venia. Obró así, creo, porque estaba ganoso de la batalla y para amedrentar a los paganos con la fe que había puesto en nuestro coraje. Los enemigos atravesaron el río, en altos escudos, y pisaron el pasto de la barranca. Después vino el encuentro de hombres.

La gente lo seguía con atención. Iban recordando los hechos que Aidan enumeraba y que les parecía comprender sólo ahora, cuando una voz los acunaba en palabras. Desde el amanecer, habían combatido por Inglaterra y por su dilatado imperio futuro y no lo sabían.

Werferth, que conocía bien a su padre, sospechó que algo se ocultaba bajo aquel pausado discurso.

Aidan continuó:

- Unos pocos huyeron y serán la befa del pueblo. De cuantos quedamos aquí no hay uno solo que no haya matado a un noruego. Cuando Byrhtnoth murió yo estaba a su lado. No rogó a Dios que sus pecados le fueran perdonados; sabía que todos los hombres son pecadores. Le agradeció los días de ventura que Èste le había deparado en la tierra y, sobre los otros, el último: el de nuestra batalla. A nosotros nos toca merecer haber sido testigos de su muerte y de las otras muertes y hazañas de esta grande jornada. Sé la mejor manera de hacerlo. Iremos por el atajo y arribaremos a la aldea antes de los vikings. Desde ambos lados del camino, emboscados, los redibiremos con flechas. La larga guerra nos había rendido; os conduje aquí para descansar.

Se había puesto de pie y era firme y alto, como cuadra a su sajón.

- ¿Y después, Aidan? –dijo uno del grupo, el más joven

- Después nos matarán. No podemos sobrevivir a nuestro señor. Él nos ordenó esta mañana; ahora las órdenes son mías. No sufrireé que haya un cobarde. He hablado.

Los hombres fueron levantándose. Alguno se quejó.

- Somos diez, Aidan –contó el muchacho.

Aidan prosiguió con su voz de siempre:

- Seremos nueve. Werferth, mi hijo, ahora estoy hablando contigo. Lo que te ordenaré no es fácil. Tienes que irte solo y dejarnos. Tienes que renunciar a la contienda, para que perdure el día de hoy en la memoria de los hombres. Eres el único capaz de salvarlo. Eres el cantor, el poeta.

Werferth se arrodilló. Era la primera vez que su padre le hablaba de sus versos. Dijo con voz cortada:

- Padre, ¿dejarás que a tu hijo lo tachen de cobarde como a los miserables que huyeron?

Aidan lo replicó:

- Ya has dado prueba de nos ser un cobarde. Nosotros cumpliremos con Byrthnot dándole nuestra vida; tú cumplirás con él guardando su memoria en el tiempo.

Se volvió a los otros y dijo:

- Ahora, a cruzar el bosque. Disparada la última flecha, arrojaremos a los escudos a la batalla y saldremos con las espadas.

Werferth los vio perderse en la penumbra del día y de las hojas, pero sus labios ya encontraban un verso.

Jorge Luis Borges – La moneda de hierro (en “Obras Completas”, página 144 y 145)

jueves, 5 de febrero de 2009

La experiencia... y las posibilidades que las TIC nos dan más allá de la lectura

Como escritorio virtual, en lugar de poner algunos portarretratos, elijo poner algunos videos que merecen estar a la vista. Otra casualidad me llegó a encontrar una entrevista a Francisco Varela, en un programa chileno "La Belleza de Pensar" y a encontrarme con un autor que me fui chocando en distintas instancias y merece mi mayor respeto. Va el video, y algunos apuntes que tomé. Luego pego algo que dejo de postre, que es el mismo programa entrevistando a Maturana.







2 violencias de la sociedad Materialismo no reduccionista. Cuadratura del cículo. Es inestable. No está ganado el espacio en la ciencia. Es un fenómeno histórico, caracterizado ciertos eventos e hitos de la historia del continente. Por ejemplo, para ellos Dios es una experiencia, y para el occidente es una teoría. El Dalailama le dijo a unos sacerdotes: Uds. quieren la teoría de Dios, no es cierto? Las ideas se encarnan en el tiempo. Crear un pensamiento que recobre lo que es la posibilidad de tener un punto de referencia, pero no que no sea parroquial. Que sea capaz de tener la visión global, pero que recupere lo global. Mi proyecto va para allá. Vida espiritual, constante revalorización de lo que uno vive a cada momento. No las empanadas y el vino tinto. Habla del "basho", término japonés. Así como en el siglo XIX hay una explosión de creación con el tema de energía, en tre 1900 y 1910 coinciden en 3 lugares del mundo las cuesiontes de la fenomenología. Mishiga. El segundo es Husserl (a quien se le atribuye la fundación de la fenomenología), que dice "volvamos a las cosas mismas", el aparecer en tanto tal, no en aparecer en tanto lentes de lecturas. Tenemos que suspender todas esas maneras de leer que vienen con un condicionamiento, pare remirar el fenómeno y darle toda su vos El tercero es en EEUU, William James. La mitad de sus trabajos son sobre la experiencia, sobre recobrar la experiencia. Pregunta: Qué diferencia hay entre una ciencia que está en una relación circular con una experiencia, o que uno no lo sea? La ciencia que tiene respeto con la experiencia, lo que va a hacer, es ir a buscar también la fenomenología que le aparece a ese sujeto. Es un protocolo que estamos trabajando en el laboratorio, lo llamo la neurofenomenología. Se trata de recoger, no esconder otra parte del fenómeno que es a la que el sujeto tiene acceso. No es dado al hombre saber cómo describir su experiencia. Una ciencia que tiene respeto con la experiencia es la que tiene respeto por los 2 fenómenos, una a la que accede el investigador y otra el sujeto que participa. Volver a poner en el centro de esto a nuestras preguntas, y no la materia. Esto de volver a la tierra es volver a la tierra que no es sólida, es constante, es generosa, pero parte del aprendizaje es que está en movimiento. Es terriblemente fuerte esa idea de pensar que la materia es lo sólido y la experiencia es lo etéreo, ESFUMOSO. Cuando en realidad si nos paramos un segundo a pensar, la experiencia está antes. Yo no puedo pensar en que estoy vivo, sino estoy vivo primero. "Solo la vida puede conocer la vida" Joam ... (alemán) Hay un esfuerzo en el pensamiento en escribirle todo el peso físico de las cosas que es el pensamiento muerto. Tendencia fisicalista que nos domina. Pregunta: La relación con el otro. La intersubjetividad (Varela prefiere "empatía") La educación emocional es tan importante para un niño y un ser humano, es tan importante como otras. Por qué no incorporamos la empatía en la escuela? La empatía es una calidad humana que tiene el humano de trascender el propio lugar y ponerse en el de los otros. Cuando uno explora la empatía, esa impermanencia, que es lo que nos invita la fenomenología de todas las tradiciones. Una es la impermanencia (constantemente cambia, constantemente se mueve), es lo que se llama el caracter vacío de la identidad. Pero la traducción es mala porque se usa del original sánscrito, que significa la imagen de la madre cuando se hincha con el bebé, entonces es la preñez, es la plenitud, la sobreabundancia (de San Juan de la Cruz). Como descripción ontológica del mundo, como base para una metafísica, es muy bonito. Al mismo tiempo que mi identidad, mi experiencia tiene esa sobreabundancia, se acompaña de 2 cosas. Por un lado, tiene inteligencia, yo conservo mi capacidad de discriminación, aunque yo llevo un flujo permanente. Lo que en la filosofía budista se llama el caracter despierto, lo que la fenomenología alemana es la características del observador. Junto con la inteligencia, está la empatía calurosa. El sentimiento de ser tocado en el otro por su presencia. Esto es tan grande. El amor, la compasión se funda sobre esto. La buena noticia es que está siempre allí, la dificultad es negarlo. Darle al paciente su voz... (Habla de su experiencia como paciente, como se conecta, y como su estar sirve para avanzar) Lo místico es la experiencia. Lo que yo sí creo, que viene detrás, desde niño,la espiritualidad de la maravilla frente al fenómeno. La frescura de lo que hay. El asombro permanente del presente vivo. Por eso me acerco al budismo. La búsqueda es el norte, no es el texto revelado, a verdad conocida, el persona je trascendente. Es el mismo mundo visto fresco, desde la radical naturalidad. Yo no creo que un ser humano no vaya constantemente a beber de esto. Yo no podría tener esta pasión por la ciencia, si tuviera esas dos cosas separadas. Yo siento que en mi hay un diálogo entre los dos. La ciencia te da un rigor, un excepticismo, una capacidad crítica. Encontrado originalmente en: http://www.dialogica.com.ar/2007/02/la-belleza-del-pensar.php